¿Cuáles son los 8 puntos claves para tener una excelente imagen empresarial?
La buena imagen empresarial genera un valor agregado para el cliente. Una empresa se vuelve grande, exitosa y reconocida si es coherente, y si su imagen es “socialmente aceptable”.
Si bien, existen varias maneras de lograrlo, a continuación se presentan los 4 puntos más importantes y sencillos:
- Ofrecer productos y servicios de calidad. Básico. Es por todos conocida la importancia de la calidad de los productos y servicios que se ofrecen, ya no solo por el cliente, sino por la imagen empresarial, de los socios y los empleados que dan la cara al público. La falta de calidad es una de las principales razones de la pérdida de clientes y de la falta de reputación de una marca.
2. “Kaizen” = mejora continua. La mejora continua o “kaizen” (término japonés), se refiere a la búsqueda de la minimización o eliminación de errores en todas las áreas de la empresa. Si se aplica en todas las situaciones, en todas las áreas, en cada actividad y proceso, es un hecho que la imagen de la empresa no será buena, se convertirá en sinónimo de excelencia y primera opción de los clientes a la hora de realizar una compra.
3. Excelente atención al cliente. El trato con el cliente debe ser impecable. Sus dudas deben ser atendidas y respondidas a la brevedad. Si bien, el cliente no siempre tiene la razón, es importante estar al pendiente de que sus quejas y sugerencias tienen bases sólidas y resolver sus problemas lo antes posible. Esto le genera confianza al consumidor, lo fideliza y crea una buena imagen empresarial.
4. Comunicación publicitaria coherente con la marca. Una marca que hace lo dice, es una marca íntegra. Los valores y su comunicación deben estar en sintonía. Si la marca tiene un enfoque hacia el cliente y dice que lo hace, el cliente tiene que ser capaz de notarlo tanto en su publicidad, como en su trato. Si la compañía presume de estar preocupada por el medio ambiente, debe mostrarlo en sus productos, su comunicación, sus materiales y sus acciones.
5. Mantener un buen ambiente laboral. Cuando una empresa refleja un ambiente laboral saludable genera empatía con el cliente. Hace sentir al consumidor que será tan bien tratado como el personal lo es. Además, un empleado feliz y satisfecho, es amable, carismático y mantiene una buena actitud hacia el cliente.
6. Contar con una excelente imagen en internet. Las redes sociales y la página web de la empresa son, muchas veces, el primer contacto con el cliente. Frecuentemente los consumidores conocen a una marca o compañía gracias a estos medios, por lo tanto, una imagen de integridad y empatía pueden ser puntos determinantes para que el cliente sienta que merece la pena visitar las instalaciones o realizar una compra en línea.
7. Emocionar al cliente. Cuando el cliente sale más que satisfecho, feliz por sentir que su compra fue la mejor decisión que pudo haber tomado, la empresa no solo generó dinero, sino la posibilidad de ganar nuevos clientes por medio de la publicidad “boca a boca”. Esto es una excelente imagen para la compañía, y si cada cliente sale de la tienda con esa sensación de conformidad, la publicidad y la percepción que los próximos clientes potenciales tengan será sumamente beneficiosa y aportará muchísimo valor agregado a la marca.
8. Humanizar a la compañía. Esto habla de crear lazos, tanto con el cliente como con los proveedores, empleados, supervisores, personal independiente, y todos aquellos que hacen posible que la empresa siga en pie. Se trata de que la compañía sea “socialmente responsable”, que se preocupe por el ambiente y por las personas, y que busque siempre la empatía. No solo se trata de vender, sino de generar sentimientos positivos en quienes compran y en quienes colaboran.
La marca personal es muy importante, a los clientes les interesa saber qué hay detrás de los fundadores de las compañías o negocios, sus fracasos, sus logros, sus esfuerzos, de ahí la importancia de construir la propia marca personal. Lo cual significa que se debe de hacer una esmerada campaña de marketing de ti mismo y del propio negocio.
Construir una marca personal
- Conocerse a sí mismo
Para crear una buena marca personal un empresario o emprendedor debe hacerse distintas reflexiones de el mismo, para esto los expertos señalan los siguientes cuestionamientos: “¿Quién eres? ¿Qué ofreces? ¿Qué aportación realizas al mercado? ¿Qué te hace diferente? Es importante hacer una lista con los puntos fuertes y débiles”, donde las cualidades más ofertadas son la creatividad, carisma, eficacia, especialización, adaptabilidad, ética, polivalencia o rapidez, todos valen para crear la marca personal, solo depende de la situación, la tipología del proyecto y, por supuesto, las propias capacidades personales.
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Acercarse a los contactos
Si la marca personal crece, los contactos también lo harán, por eso, las relaciones se volverán más dinámicas y asertivas al momento de tener la oportunidad de ayudar a alguien sin pedir nada a cambio. Concéntrate en dos maneras de networking, asegúrate de darle a la otra persona la oportunidad de beneficiarse de la relación. “De nada sirve ser muy relevante profesionalmente si nadie te conoce. El networking es, por lo tanto, un factor clave para generar visibilidad y desarrollar la marca personal”, argumentan los expertos en la materia.
- La actitud cuenta
Para cualquier emprendedor que desee sacar adelante su proyecto de marca personal, deberá tener como cualidad primordial, la perseverancia y el entusiasmo, por este motivo, es fundamental poder gestionar el fracaso y salir adelante para consolidarse frente a la sociedad. Es importante recordar que muchos emprendedores han fracasado antes de tener éxito, es el caso de la escritora inglesa J. K. Rowling, autora de la famosísima saga de Harry Potter, qué inició su primera entrega de la serie en los años 90 cuando ella era madre soltera, y solicitaba apoyos del gobierno para subsistir, vendiendo su primer libro en alrededor de 4 mil dólares, más tarde se convertiría en una de las mujeres más ricas de Gran Bretaña.
- Especializarse
Los emprendedores deben posicionarse como expertos en su ámbito profesional, con el objetivo de fortalecer su reputación y prestigio, para lograrlo es necesario que compartan sus conocimientos sobre el sector, ofreciendo contenidos e información de calidad, dominar el lenguaje correcto para los potenciales receptores, siendo claro, conciso y concreto, sin abusar de tecnicismos y utilizando un vocabulario siempre positivo. Conseguir una marca personal dependerá de qué tan bueno sea el personal del negocio, incluido el mismo empresario, eso significa estar actualizado con las últimas tendencias.
- Combinar los canales
Forjar una marca personal depende mucho de la versatilidad del emprendedor al momento de interactuar con diversos canales de difusión, donde el offline y online son la pareja perfecta para ofrecer un mejor contenido y crear valor. Usar el offline es una de las mejores maneras de construir una imagen personal, mientras que el internet es “una herramienta accesible, útil y que no exige muchos recursos a nivel económico, pero sí esfuerzo, constancia y una importante dedicación. Además, no todo vale; hay que adaptar cada mensaje”.
- Fuerte presencia
Ser fiel a los propios valores y, al mismo tiempo, tener claros la misión, visión y objetivos a perseguir, es ir dejando una huella, para que el propietario del negocio o la empresa vaya siendo reconocido y tenga una fuerte presencia dentro y fuera del ámbito laboral.
- Premisas fundamentales
Las premisas fundamentales para ser reconocidos con una marca personal y contar con una buena reputación, se debe tener credibilidad, coherencia, seguridad y construir un discurso transparente, que genere confianza. También es imprescindible saber transmitir la naturalidad y adaptación del mensaje.
- Crear una historia convincente
Saber contar una historia es imprescindible, más si se trata de crear una reputación, así, el storytelling personal es una obligación para los emprendedores si quieren despertar la atención, seguridad y notoriedad de su proyecto, sobre todo en las fases iniciales. Hacer y construir una marca personal no es improvisación, es estrategia, “se trata de construir una historia auténtica, con valor, diferente y que genere interés”, asegura Álex Barrera experto de Press 42 en storytelling.
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Sé notorio y viable
Entre más notorio y viable te hagas, más fuerte será tu marca personal, realiza un video en vivo de preguntas y respuestas para interactuar con tus usuarios de las redes sociales. Acude a conferencias de las industrias del ramo al que pertenece tu empresa, incluso sólo para hacer networking o socializar. No te quedes en tu oficina detrás de una computadora esperando a que las cosas se hagan solas.
- Sé la fuente de información
Vuélvete una fuente confiable de noticias frescas e información relevante, sobre un tema popular o noticias de última hora. Cuando te conviertes en una fuente de información tu marca se hace más fuerte, si es posible conviértete en la persona que los medios de comunicación y los periodistas contacten cuando necesitan asesoramiento de expertos o información. Esto puede servir también para construir seguidores, lo cual lleva a la gente a verte como una verdadera autoridad en la industria.
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Encuestas en la página web o redes sociales. Este punto es el más “laborioso”, por así decirlo, pero no menos efectivo. Es una forma de medir la publicidad, pero también de revisar y analizar la satisfacción del cliente. Funciona en los dos sentidos si sabe cómo emplearse adecuadamente.
Click through rate (CTR). Conocido como porcentaje de clics en español. Es el número de personas que dieron clic a la publicación entre el alcance total. Esta métrica indica el atractivo del encabezado y la relevancia del contenido para la audiencia.
Tasa de conversión. Se obtiene dividiendo el número de persona que realizaron la acción entre la audiencia total (es decir, el número total de personas que vieron la publicación) y multiplicando el resultado por cien.
Segmentación. Es muy interesante dentro del mundo de la publicidad online, la capacidad de segmentación del mercado potencial al que se dirige la compañía tan amplia con que se cuenta. Existe la posibilidad de segmentar como en los medios tradicionales: segmentación demográfica y geográfica; pero también puede realizarse una segmentación psicográfica, es decir, un estudio basado en la psicología, personalidad y estilo de vida (entre otros) del posible cliente.
Efectividad. Gracias a las redes sociales la publicidad llega a todas partes del mundo, sin fronteras y sin límites. El cliente potencial se encuentra ahí, esperando por los productos que las compañías ofrecen y que gracias al internet y a la precisa publicidad, pueden adquirir sin mayores problemas.
Confiabilidad. Actualmente los internautas se sienten confiados en adquirir productos en línea porque se han acostumbrado a dicho formato. Las empresas se han preocupado por generar buen ranking en cuanto a calidad y los consumidores creen en ellas y en sus productos.
Fácil medición. Medir el impacto de cada campaña se vuelve más sencillo gracias a las
¿Cómo saber que tienes un desorden en tu empresa?
Los objetivos empresariales no están claros. Cuando los objetivos de la empresa no están claros, no son realistas o son incongruentes, se entra en un proceso de desorganización y de carencia de recursos de todo tipo. Las estrategias se convierten en algo innecesario porque no existe meta a la cual llegar.
No existen métricas. Las métricas son esenciales para comprender cómo se comporta la empresa, los clientes y el entorno en general (la competencia, por ejemplo). Sin las herramientas de medición adecuadas simplemente no hay rumbo ni dirección; fuera o dentro de la compañía.
Plazos vencidos. Otra muestra de desorganización y que puede ser provocada por el punto anterior es el hecho de contar con facturas vencidas, no importa si tienen un día o un año de vencimiento, siempre dan mala imagen y demuestran la falta de organización y control dentro de la administración empresarial.
Disminución de las ventas. Si las ventas han bajado, y ha sido una constante durante mucho tiempo, es un hecho que hay un problema que requiere ser resuelto. La disminución en las ventas no siempre resulta ser un desorden, puede deberse a varios factores, pero como se mencionó antes, si es una constante de meses, es preocupante y muestra suficiente de que hay que hacer muchos ajustes.
Horarios estrictos de comida de menos de una hora. El horario de comida es un tiempo muy importante para el empleado, puede tener la oportunidad de conversar con sus compañeros y deslindarse de las responsabilidades del día, o si aplica salir a su casa y comer con su familia. Los horarios estrictos estresan al trabajador y puede regresar a sus actividades frustrado e insatisfecho.
Prohibición para recibir llamadas. El trabajador tiene una vida fuera de su trabajo, tiene responsabilidades y seres queridos. Si bien es importante que no pierda tiempo en llamadas innecesarias, muchas veces son urgencias que ameritan ser atendidas. Por lo tanto, hay que darle el espacio que necesita para realizar o recibir sus llamadas importantes, con la firme convicción de que esas llamadas no serán irrelevantes (chismes y pláticas innecesarias, por ejemplo).
Promover la idea de que el cliente siempre tiene la razón. Las empresas que se manejan con ideas anticuadas tienen la fuerte convicción de que el cliente siempre tiene la razón, no siempre es así. Fomentar esta idea siempre, antes de averiguar la situación, frustra y desautoriza al empleado frente al consumidor, lo hace sentir menospreciado. El supervisor o directivo debe investigar qué pasó antes de llamar la atención injustamente al empleado frente al cliente. 
Canal de comunicación gratuito. Regularmente, en medios convencionales, la comunicación no resulta gratis, y si lo es, puede ser un proceso tardado y tedioso. Gracias al chat, la respuesta es sin costo, lo que permite que el cliente se sienta mejor comunicándose de esta forma.
Administracion de multiples conversaciones. Esta es una de las mayores ventajas. Pueden entablarse más de una conversación sin perder el hilo y atender a más de un consumidor, sin que ellos tengan que esperar por una atención personalizada.
Diferenciación. No todas las compañías cuentan con chat en su página web, Esto, generalmente, marca una gran diferencia entre la propia empresa (o marca) y la de la competencia. El cliente se puede inclinar por aquella que responda inmediatamente a sus necesidades y/o conflictos.
Ofrece información adicional. Sucede que en algunas ocasiones la página web no ofrece toda la información que el cliente necesita. Es ahí donde contar con un chat puede transformar esas dudas en una venta en frío. 



Aprender a escuchar. Cuando se trata de negociar, la parte de la escucha activa es sumamente importante, ya que gracias a ella se conoce el punto de vista y las necesidades del interlocutor. Demuestra respeto y confianza hacia el otro. Además, permite llegar a acuerdos efectivos porque ambas partes se encuentran convencidas de que las intenciones y los puntos clave de negociación de su contraparte.
Tener objetivos claros. ¿Qué es exactamente lo que se espera obtener de la negociación? Cuando los objetivos no son claros, se pierde la intención del acuerdo y podría no resultar tan asertiva como se tenía pensado, no precisamente porque la otra parte no haya correspondido, sino porque aquello que realmente se necesitaba pactar no era lo suficientemente obvio.
Comunicación asertiva. La comunicación por ambas partes debe ser fluida, clara, sencilla, sincera y en términos comunes. Todo lo que se hable debe ser transparente, sin mentiras ni omisiones.
Mostrar una actitud positiva. Al principio de la negociación es necesario ser amable y receptivo. Las negociaciones no siempre están libres de tensión y relajar a la contraparte es una excelente de forma de lograr que se abra para escuchar.
Argumentar claramente la propuesta. Es indispensable exponer la propuesta de manera clara y concisa y responder a todas las preguntas del interlocutor. También se debe estar seguro de los puntos han sido entendidos.
Concesiones. Una vez que ambas partes hayan expuesto sus puntos, de no haberse llegado a un acuerdo rápido (como pasa regularmente), es bueno comenzar a ceder. Antes de llegar a este punto, se debe estar muy pendiente de la actitud del interlocutor, de su lenguaje corporal, para darse cuenta si este se encuentra abierto a ceder también.
No ceder ni ser flexible. Si se han escuchado ambas partes y la reunión se ha extendido demasiado o, la contraparte siempre llega a conclusiones negativas como: “es mucho dinero, es un gran descuento, no puedo aceptarlo, no es posible” y otras negativas constantes que no pueden ser refutadas por falta de disponibilidad del interlocutor, lo mejor es despedirse amablemente y dejar la mesa, no sin antes dejar la puerta abierta por si cambia de opinión.
Propuestas condicionales. Utilizar el típico “si tu…”. Por ejemplo, ofrecer un descuento mayor, si este reduce sus precios, o muestra mayor publicidad, o cualquier situación que resulte conveniente.
Concretar el acuerdo. Una vez que el acuerdo se ha concretado, es necesario releer y volver a comentar los puntos que se han acordado, que todo quede perfectamente esclarecido desde el primer momento.
El trabajo diario está creciendo. Cuando las responsabilidades y actividades diarias crecen, debido al incremento de las ventas, podría ser un momento apropiado para contratar a una compañía externa que se haga cargo de ciertas actividades, esto ayuda a reducir el estrés del personal y evita el largo proceso de reclutamiento, selección y capacitación de nuevos empleados.
Se desea brindar un valor agregado al cliente. En este sentido, el outsourcing funge como un “proveedor” o “distribuidor” de un producto o servicio que nuestra empresa no otorga. Entonces, la compañía de outsourcing brinda su producto o servicio, nuestra empresa lo “compra” y este mismo producto o servicio es entregado al cliente como extra de lo que la organización ofrece.
Optimización de los procesos. La tecnología, actualmente, es un recurso indispensable y es necesario saber sacarle todo el provecho que se pueda. Para ello, un especialista en tecnología es la opción adecuada, puesto que conoce todas las formas en que puede sacarse fruto al recurso tecnológico disponible para mejorar los procesos de producción, ventas, administración, etc., únicamente empleando los programas de información tecnológicos adecuados en cada situación y momento.
Aumento en la competitividad. Lo anterior comentado va creando una cadena de situaciones afortunadas. El incremento de la productividad da como resultado un aumento en la competitividad debido a la eficiencia en los procesos. Ahora puede producirse más y mejor, los clientes quedan satisfechos gracias a la reducción y eliminación de errores, puede ampliarse la cartera de clientes porque se cuenta con la estructura para poder satisfacerlos, por mencionar solo algunos ejemplos. 
Margen de Utilidad Bruta. Para estimar el margen de utilidad bruta de un producto o servicio, es decir, la ganancia de un producto descontando los costos directos e indirectos de fabricación, es necesario seguir la fórmula:
Margen de Utilidad Neta. Para estimar la utilidad neta se suman el resto de
Esta fórmula muestra qué tan factible o redituable (o rentable) resulta vender un producto o servicio. Para ello, se tienen en cuenta dos factores: el costo y el precio de venta. La fórmula es la siguiente:
De 48 a 72 horas después. Si el cliente se mostró interesado, pero con muchas dudas para tomar la decisión, es necesario brindarle tiempo para pensar y no parecer muy “hostigoso” o desesperado por vender. La llamada puede ser muy casual y amigable preguntando cómo está y si ha pensado en la charla anterior. Es importante preocuparse por el cliente, no por la venta, el consumidor nota que el interés es únicamente por vender y puede terminar decepcionado.
Cada vez que exista alguna oferta. Se haya cerrado o no una venta con un posible cliente o con un cliente potencial, resulta muy valioso comunicarse con ellos cuando existe un descuento u oferta especial. No tiene que ser siempre a través de llamadas, un correo electrónico es menos invasivo y mantiene al cliente interesado en lo que se le puede ofrecer.