¿Cuáles son las principales cualidades que debe tener un Director Ejecutivo?
Un cargo tan importante como lo es el director ejecutivo no debe ser tomado a la ligera. No es, en absoluto, un puesto cualquiera qué acatar, representa mucha responsabilidad y una gran carga sobre la espalda. Es el cargo que toma las decisiones finales y que hace que la organización siga ciertas políticas y crezca.
Existen ciertas cualidades que representan a un buen director ejecutivo. A continuación se presentan las fundamentales para el cargo:
- Ética. La ética profesional es fundamental en el mundo actual, sobre todo en los negocios. Un directivo transparente, íntegro y éticamente correcto, se convierte automáticamente en un ejemplo a seguir, tanto para los colaboradores como para los subordinados y clientes que llegan a conocerlo. Puede llegar a ser un excelente líder y, sin quererlo, refleja una buena imagen de la compañía.
Conocimientos. No únicamente universitarios, sino también empíricos. Que conozca la teoría y la práctica. Un buen directivo cuenta con los conocimientos que su puesto necesita y con la formación requerida en otros cargos. Tiene que encontrarse en constante aprendizaje.
No debe olvidarse que un director ejecutivo que se ha estancado, puede limitar el crecimiento de la compañía y de los empleados.
Empatía y flexibilidad. Es un líder nato. Se preocupa por sus subordinados en todo momento y es lo suficientemente flexible para comprenderlos sin resultar demasiado permisivo. Conoce bien los límites entre ser empático y no tener autoridad.
- Capacidad para priorizar. Un director de orquesta bien podría iniciar el concierto con una u otra melodía y el resultado no sería demasiado diferente. Un director ejecutivo tiene la obligación de tomar decisiones y actuar en base a las actividades y necesidades urgentes. Debe ser capaz de centrarse en lo verdaderamente importante (aquello que genera valor) y dejar lo menos relevante para después.
Perspectiva y visión. Es capaz de liderar al equipo empresarial hacia un punto específico donde los objetivos ya han sido estipulados, aclarados y comunicados a todo el personal; en pos de llevarlos a cabo siguiendo un plan de acción establecido.
- Superación de expectativas. El buen directivo siempre busca la mejora y la excelencia. Constantemente se supera a sí mismo y no se plantea expectativas tan altas que resulten imposibles, ni tan bajas que sean exageradamente fáciles.
Curiosidad. Este punto se relaciona mucho con el número 3. La curiosidad permite que el directivo se encuentre en constante mejora y en la búsqueda de conocimientos. Pretende conocer las nuevas tecnologías y busca siempre la renovación y la innovación. Posee una mente abierta que puede ser fuente de nuevas y refrescantes ideas.
- Buen juicio. Sabe tomar las decisiones correctas en el momento correcto y delega responsabilidades a los mejores. Cuenta con una excelente capacidad crítica y de resolución de conflictos.
Compromiso. Un buen director ejecutivo se compromete con los empleados, con los clientes y con la compañía. Es responsable y asume riesgos.
- Disposición para enseñar. Compartir e impartir conocimiento es sumamente importante para un buen líder ejecutivo. Tiene que estar dispuesto a enseñar a sus colaboradores y hacerlos crecer profesionalmente, porque a la par de ellos, la empresa también crece.
Destrezas comunicativas. Una visión clara y los objetivos bien establecidos nunca serán suficientes si el director no sabe cómo comunicarlo a los subordinados. La facilidad de palabra es clave. Cada decisión importante debe ser explicada de forma sencilla y comprensible para todos.
- Saber guiar. El directivo debe ser como un mentor que va de la mano con el empleado. La correcta orientación hacia los objetivos específicos y generales, las políticas y los procedimientos deben quedar absolutamente claros. Una pregunta mal atendida puede provocar errores fatales para la empresa posteriormente.
- Comunicar con el ejemplo. Es importante que el directivo también cumpla las normas establecidas y que funja como ejemplo para el personal. Ese tipo de acciones son el cimiento que construye poco a poco el respeto.
Escuchar a los empleados. La escucha activa de todo el personal en pleno puede ser la diferencia entre el fracaso o el éxito absoluto. El personal sentirá la confianza de acercarse a comentar cualquier circunstancia que le incomode si se sabe escuchado y comprendido.
- Marcar objetivos claros. Los objetivos deben ser claros, concisos, mesurables y alcanzables. El director debe enfocar su trabajo y el de su equipo en lograr los objetivos.
- Mano firme. Firmeza en las decisiones, en la resolución de conflictos y en la ejecución de los planes que permitan cumplir los objetivos.
Comprometer al colaborador y comprometerse. El trabajador se compromete si comparte los valores de la compañía y si esta, a su vez, se compromete con él. El rango jerárquico jamás debe ser un pretexto para no cumplir con las obligaciones que su puesto amerite.
- Determinación. Para un directivo no existe espacio para la indecisión, una vez tomada una decisión importante, no debe haber marcha atrás.
- Motivar e incentivar. Una palmada en el hombro, bono de productividad, una plática relajante con el empleado del mes, fines de semana de deportes con todo el personal… todo ello mantiene unido y motivado al equipo.
- Implementar el cambio constante. El mundo evoluciona, la empresa debe evolucionar con él… el cambio siempre es desarrollo. Como dice la famosa frase de Winston Churchill “Mejorar es Cambiar”.
- Fomentar el aprendizaje constante. Rotación de personal cada cierto tiempo para que aprendan nuevas técnicas, ascensos cuando es necesario y diplomados en diversas áreas son factores que también determinan el crecimiento de la empresa y del empleado.
- Propiciar la creatividad. Para un trabajador no hay nada más duro que sentirse un mueble o un robot. Probablemente haya que comenzar a cuestionarse procedimientos inútiles cuando el empleado realice el trabajo más eficientemente sin la necesidad de utilizarlos. Facilite y permita la innovación.
Trabajo en equipo. Fomentar el trabajo en equipo es ayudar a los empleados a conocerse. La cooperación y la competitividad generan trabajadores seguros y dispuestos a evolucionar profesionalmente.
- Atender necesidades individuales. Todos los seres humanos tienen necesidades individuales que necesitan ser atendidas por separado. Cuando un empleado está seguro de que sus necesidades son atendidas trabaja con gusto y deseos de conseguir los objetivos organizacionales porque se siente parte de la organización.
- El empleado es el recurso más importante. La mayoría de los puntos anteriores se resumen en el hecho de que el trabajador es el recurso más importante. El directivo debe ser consciente de que la empresa necesita empleados para subsistir y del esfuerzo de ellos depende el éxito o fracaso de la compañía.
Todas las cualidades anteriores son las pautas base de un buen líder. El director que es líder debe enseñar con el ejemplo, debe saber escuchar y aprender de todos. Siempre busca el bien común y trabaja en equipo. A su vez debe de cumplir una serie de funciones de forma general para su puesto de trabajo como se muestra a continuación.
Funciones de un director ejecutivo
Ahora que entiendes que todos los perfiles son necesarios y que todos deben comprometerse con el mismo fin pasemos a revisar las funciones principales del administrador de una empresa.
- La planeación
Si se trata de encontrar el mejor plan para alcanzar los objetivos, entonces necesitas en tu negocio a un administrador de empresas.
Aquí la clave es que el profesional pueda estar en un constante monitoreo de las etapas de planeación para detectar las oportunidades o las amenazas y así durante el camino ir realizando las modificaciones correspondientes.
2. La organización
Podemos decir que un administrador de una empresa es quien mueve los hilos porque se encarga de establecer las funciones y responsabilidades para alcanzar las metas establecidas.
3. Dirección
Esta función tiene relación directa con la anterior, ya que un administrador es quien finalmente toma las decisiones para así dar las órdenes e instrucciones para así hacer que todo el proceso se lleve a cabo con éxito.
4. Control
Controlar el proceso es otra de las tareas que debe ejecutar el administrador, esto con el fin de supervisar no solo las tareas como tal para alcanzar los objetivos, sino que además para observar cómo se comportan los equipos de trabajo y hacer las correcciones necesarias o evitar ciertos riesgos.
5. Evaluación constante
La última de las funciones principales es la evaluación, en la cual el administrador se encarga de observar los resultados obtenidos para corroborar el cumplimiento de las metas y objetivos.
Por lo tanto, las correcciones y el análisis no solo se hacen durante el proceso, también al finalizar, lo cual ayudará a que la próxima vez las cosas salgan aún mejor.
Con todas las funciones mencionadas ya te habrás dado cuenta que el administrador de una empresa es quien en definitiva se encargará del cumplimiento de las metas.
Habilidades que debe tener un director ejecutivo
Para que un director ejecutivo pueda cumplir con éxito con todas las funciones mencionadas anteriormente debe tener un perfil el cual no solo integre habilidades técnicas, este también debe incluir habilidades humanas y conceptuales.
- Habilidades técnicas: se trata de todos los conocimientos que envuelven sus tareas administrativas de planeación, organización, dirección, control y evaluación.
- Habilidades humanas: un director así como cualquier otro profesional no solo tiene que ser un especialista en su área, es clave que además tenga la capacidad de trabajar con personas, ya que de lo contrario no cumplirá con ser un buen líder. Si es un buen líder podrá dirigir y motivar a su equipo de trabajo para que estos cumplan adecuadamente con lo solicitado.
- Habilidades conceptuales: este tipo de habilidades lo que buscan es que el administrador pueda entender de mejor manera los problemas que se puedan presentar en el proceso administrativo y así tener la capacidad de resolverlos y prevenirlos en el futuro.
Ahora que conoces las funciones principales que debe desarrollar un director ejecutivo puedes darte cuenta que es una persona muy importante dentro de la organización.
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Conocimientos. No únicamente universitarios, sino también empíricos. Que conozca la teoría y la práctica. Un buen directivo cuenta con los conocimientos que su puesto necesita y con la formación requerida en otros cargos. Tiene que encontrarse en constante aprendizaje.
Empatía y flexibilidad. Es un líder nato. Se preocupa por sus subordinados en todo momento y es lo suficientemente flexible para comprenderlos sin resultar demasiado permisivo. Conoce bien los límites entre ser empático y no tener autoridad.
Perspectiva y visión. Es capaz de liderar al equipo empresarial hacia un punto específico donde los objetivos ya han sido estipulados, aclarados y comunicados a todo el personal; en pos de llevarlos a cabo siguiendo un plan de acción establecido.
Curiosidad. Este punto se relaciona mucho con el número 3. La curiosidad permite que el directivo se encuentre en constante mejora y en la búsqueda de conocimientos. Pretende conocer las nuevas tecnologías y busca siempre la renovación y la innovación. Posee una mente abierta que puede ser fuente de nuevas y refrescantes ideas.
Compromiso. Un buen director ejecutivo se compromete con los empleados, con los clientes y con la compañía. Es responsable y asume riesgos.
Destrezas comunicativas. Una visión clara y los objetivos bien establecidos nunca serán suficientes si el director no sabe cómo comunicarlo a los subordinados. La facilidad de palabra es clave. Cada decisión importante debe ser explicada de forma sencilla y comprensible para todos.
Escuchar a los empleados. La escucha activa de todo el personal en pleno puede ser la diferencia entre el fracaso o el éxito absoluto. El personal sentirá la confianza de acercarse a comentar cualquier circunstancia que le incomode si se sabe escuchado y comprendido.
Comprometer al colaborador y comprometerse. El trabajador se compromete si comparte los valores de la compañía y si esta, a su vez, se compromete con él. El rango jerárquico jamás debe ser un pretexto para no cumplir con las obligaciones que su puesto amerite.
Trabajo en equipo. Fomentar el trabajo en equipo es ayudar a los empleados a conocerse. La cooperación y la competitividad generan trabajadores seguros y dispuestos a evolucionar profesionalmente.


Experiencia. Se debe buscar que el proveedor cuente con la experiencia que la compañía necesita. Esto no puede ni debe ser un punto tomado a la ligera. La experiencia indica que conocen el negocio, que conocen el mercado y que saben lo que hacen.
Ubicación. Es un punto que pareciera no ser trascendental, pero realmente lo es. Si un proveedor es excelente, genera confianza, tiene experiencia y su calidad es indiscutible pero se ubica en otro estado, ciudad o país, o simplemente en un punto muy lejano de la ciudad representa un gasto extra de envío, el cual obviamente se suma al costo de producir el bien y por consecuencia sube el precio del bien terminado.
Legalidad. No menos relevante es la legalidad. Si el proveedor no está legalmente constituido puede llegar a invalidar algunos de los puntos anteriores puesto que no genera confianza una empresa que no se ha decidido a registrarse y formalizarse como es debido.

3. Mostrar aquello que la empresa puede hacer. Antes de cerrar cualquier alianza, es necesario que la compañía muestre al potencial aliado qué es lo que puede hacer. Así como nuestra empresa requiere identificar al aliado correcto, el otro negocio querrá hacer lo mismo, y no está mal. Se debe mostrar la calidad del producto o servicio que se ofrece y hacerle ver al posible aliado que no encontrará una mejor conexión estratégica con nadie más.
5. Ponerse en marcha. Una vez firmado el contrato o realizado el pacto es hora de ponerse a trabajar. Preguntar al aliado cómo piensa promocionar a la empresa, qué preguntas les hará a los potenciales clientes, qué estrategia de promoción usará, etc., y ponerse acuerdo en todo lo relacionado a las promociones y estrategias para que sean congruentes siempre. Elaborar planes conjuntos semanales o mensuales de metas y estrategias comerciales y tener juntas para corroborar cómo van funcionando dichos planes.
Prestar atención al cliente. No existe nada más importante para un negocio que el cliente interno y externo. En este caso, se hace referencia al cliente externo, quien es el que consume los productos o servicios y quien hace grande o pequeña a la empresa. Saber escucharlos y comprenderlos los fidelizará y ahorrará mucho tiempo a la hora de sacar un nuevo producto (servicio) al mercado.
Armar un equipo de trabajo diverso y conocedor. Para crecer, es imperioso que el equipo con el que se cuente sepa lo que hace y sea hasta cierto punto autónomo, personas con experiencia comprobable en el área y que gusten de aprender; autodidactas.
La etapa más dura de las empresas es cuando surgen, deben pasar algunos años en el mercado para crear una buena reputación y se tengan mayores ganancias. Cuando se ha logrado todo lo anterior, es momento de invertir las utilidades y empezar a ver los frutos del esfuerzo, aquí surge un cuestionamiento muy común, ¿En qué usar dichas utilidades? Jorge Vergara, uno de los empresarios más exitosos de México recomienda reinvertir entre el 80% y el 100% de las utilidades en el negocio, pero hay quienes recomiendan reinvertir sólo el 50% y asignar la otra mitad para ahorro. En este artículo se presentan algunos de los tips más importantes para saber dónde invertir las utilidades.
2- Ofertas de promoción
9- Expandir el negocio
Las empresas buscan distintas maneras para mejorar su desempeño, desde la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas, hasta la contratación de asesoría externa, siendo esta parte algo que no debe de tomarse a la ligera, sino todo lo contrario, debe de ser considerado como un aspecto de mucha importancia y aunque la selección de asesores empresariales podría resultar difícil, cualquier error puede salir muy caro. Para tomar la decisión de elegir una buena asesoría de empresas hay algunos factores que se pueden tener en cuenta:
specialidad: ¿Qué especializaciones tiene?
Entrevista: ¿Qué candidatos son mejores?
Pensar en el E-commerce 
Incorporar estrategias de sustentabilidad en los pequeños comercios no sólo deben de ser tomadas en cuenta para la supervivencia, sino para impulsar la competitividad y detonar
Antes de cualquier cosa, es importante preguntarse si ¿Crees que tu negocio tiene problemas con los precios?, ¿Se pueden aumentar las ganancias cuando las ventas no aumentan? o ¿Qué hacer cuando la competencia es tan fuerte que los precios no se pueden ajustar, mientras que los costos sí aumentan? Quizás tengas que ver la combinación de productos o servicios que estás ofreciendo al público, conocer a fondo la salud financiera de la empresa y el estado en que se encuentran cada uno de los indicadores clave que tienes en tu negocio; a continuación, encontrarás 10 fórmulas para incrementar tus márgenes de ganancia:
El margen de contribución en cualquier empresa mide el verdadero potencial de ganancias de un negocio. Para calcularlo haz lo siguiente:
Un factor clave para la rentabilidad de tu empresa es la integración de la información para tomar decisiones acertadas y en tiempo, evitar re-trabajos y minimizar el margen de error al momento de ingresar y manejar los datos e indicadores importantes para las operaciones del negocio. Las soluciones tecnológicas juegan un papel importante en este tema al optimizar los procesos internos y ahorrar costos, logrando con esto tener una empresa más eficiente en el uso de sus recursos tanto de capital como humanos.
Cuando hay una fuerte crisis económica en ciertas ocasiones un gran número de pequeñas y medianas empresas no son capaces de mantenerse a flote y por ende se van a la quiebra. La mayoría de las PYMES no durarán más de dos años, sin embargo, hay maneras de evitar la quiebra si se siguen ciertos consejos.
ngresos insuficientes para subsistir al menos 1 año. El nuevo empresario tiene que tener en cuenta el factor tiempo, y es que, las empresas necesitan una inyección de inversión constante al menos durante su primer año de vida, muchas veces todas las ganancias necesitan ser reinvertidas. Por ello, el emprendedor debe contar con ahorro suficiente para su supervivencia, de lo contrario, fracasará por falta de ingresos personales y de inversión.
Administrar adecuadamente un negocio trae consigo diversos beneficios, entre ellos está la posibilidad de expandir la empresa hacia otros horizontes emergentes o mercados potenciales y con ello abarcar más clientes, esto sin duda es algo gratificante para el empresario, pero también conlleva mayores responsabilidades. Para no perderse en el camino, se presentan en este artículo una serie de claves para expandir un negocio de manera satisfactoria.
Asegurar el pago:
Cómo se ha podido apreciar en este artículo, los planes de expandir el negocio es algo complejo que no debe de tomarse a la ligera, pues requiere muchos requisitos para cumplir a cabalidad los objetivos deseados. Toda empresa que se expande tiene que adaptar sus recursos financieros, humanos y materiales al nuevo mercado, para ello las empresas pueden optar por la opción de herramientas tecnológicas encargadas de administrar las finanzas, gestionar los recursos materiales y controlar la plantilla laboral, como es el caso de
Las grandes empresas no sólo deben de contar con mano de obra cualificada y calificada, sino con un equipo de trabajo adecuado y óptimo para afrontar los retos, en ese equipo, los gerentes son quienes orquestan el ritmo con el que debe de desarrollarse la empresa, para esto, deben contar con una serie de aptitudes y cualidades que les permitan sobresalir.
Los gerentes exitosos no sólo deben tener una buena actitud, además de ello, necesitan contar con una serie de conocimientos y experiencias para desarrollarse de mejor manera durante las actividades correspondientes a la administración empresarial, pues gracias a su trabajo y dedicación adquirieron empíricamente las habilidades y aptitudes para gestionar una empresa eficazmente. Por último, es importante recordar que los buenos gerentes siempre mantienen una mentalidad de aprendiz, pues aun cuando sus conocimientos académicos hayan llegado a lo más alto, siempre hay algo nuevo por aprender.
Los gerentes a la hora de tratar con los subordinados no deben comportarse como jefes autoritarios, sino como líderes que saben dónde están, para dónde van y que establecen guías bien definidas para alcanzar sus objetivos. Entre las actitudes que se pueden resaltar de un líder: son personas que toman la iniciativa, entusiastas ante la circunstancia y que son un ejemplo para las personas que trabajan con él. Las empresas actuales requieren de un liderazgo moderno más flexible, abierto y participativo, donde los gerentes aprovechen el potencial de cada una de las personas que forman parte de la organización.
aman su trabajo y lo realizan con cuerpo y alma.
14. Satisfacción por su trabajo. Disfrutar en todo momento lo que se hace, permite a cualquier emprendedor llegar al éxito con mayor facilidad, ello debido a que no solo se trabaja para vivir, sino que se vive para trabajar en alcanzar los sueños deseados. Aunque haya momentos duros, jamás se debe olvidar los motivos que guiaron a tomar el camino del emprendedurismo, por tanto, siempre se debe tener una actitud positiva y no decaer.
21. Establecen buenas relaciones. La gente exitosa establece buenas relaciones con las personas, entiende que hay diferentes clases y se adapta a cada una de ellas. Siempre escucha sus amigos y pone mucha atención a sus compañeros de trabajo, al igual que a sus vecinos y hasta el mesero, por lo cual, la gente valora su compañía.
23. Practican el autocontrol. Es difícil ser exitoso, si no se tiene la capacidad del autocontrol, hay que tener en cuenta que, si se está trabajando, se debe aprender que primero es contra sí mismo y no ser arrogante o impulsivo. Así que ten una actitud positiva y pon de tu parte para regular mejor tus emociones y tu comportamiento.