¿Cuáles son las mejores estrategias para ofrecer promociones y descuentos?
Implementar una estrategia de promociones y descuentos inteligente es una de las palancas de marketing más veloces para acelerar el flujo de efectivo, liberar espacio en almacén y atraer nuevos compradores hacia tu negocio. El atractivo de una buena oferta actúa como un detonante psicológico inmediato en la toma de decisiones del consumidor; sin embargo, lanzar rebajas sin una planificación financiera clara puede erosionar el valor percibido de tu marca y canibalizar tus utilidades. Para aprender cómo hacer promociones de ventas exitosas, el secreto radica en estructurar dinámicas atractivas que incentiven compras de mayor volumen mientras blindas por completo tus márgenes de ganancia.
El rol del control operativo: Cómo automatizar tus ofertas para evitar pérdidas financieros
Muchos comercios cometen el error de aplicar rebajas de forma manual o dejar que sus vendedores decidan los descuentos sobre la marcha. Este enfoque empírico suele derivar en confusión logística y mermas en la caja. Apoyar tus promociones en un software administrativo en la nube transforma tu negocio por tres razones clave:
Programación centralizada y sin errores humanos: Olvídate de cambiar los precios etiqueta por etiqueta o arriesgarte a que un cajero aplique un porcentaje equivocado. Un sistema automatizado te permite configurar reglas de precios complejas (como combos, 2×1 o cupones de lealtad) para que se apliquen de forma exacta en el punto de venta o en tu e-commerce durante las fechas elegidas.
Control del stock y alertas de rotación: Lanzar una promoción masiva de un producto que no tienes suficiente stock en el almacén arruinará la experiencia del cliente. Contar con un inventario unificado te da la visibilidad en tiempo real para saber con precisión matemática qué artículos tienen baja rotación y realmente ameritan un descuento para liberar capital de trabajo.
Análisis del margen de ganancia real: Una campaña de ventas no se mide por cuánto facturaste, sino por cuánta utilidad neta quedó al final del día. Vincular tus promociones directamente con tu sistema contable te permite evaluar de inmediato si el incremento en el volumen de transacciones compensó la reducción del precio base y si la dinámica financiera fue saludable para el negocio.
Siguiendo estas 8 estrategias el proceso será más efectivo:
Promoción en redes sociales. Básico y muy importante. Mantener activos los perfiles en los que la empresa esté presente es clave. Se tiene que presentar la información detallada de lo que se ofrece y estar muy pendiente de la retroalimentación del internauta.
a. Las campañas de marketing en cada red social son muy efectivas y económicas. Si no se conoce mucho sobre el tema online, lo más recomendable es contratar a alguien con conocimientos que mantenga al tanto al directivo de todas las métricas de cada red social.
Muestras gratuitas. También es un clásico que no falla. Puede solicitarse permiso en plazas o centros comerciales, escuelas, oficinas (incluso afuera del propio local) y regalar muestras del producto.
a. Este procedimiento puede ser más sofisticado si se congrega a los clientes más importantes y se realiza una reunión especial fuera de la empresa para ofrecer el producto junto con la conveniente promoción y descuento, aunque esta estrategia resulta más costosa y depende bastante del giro o tipo de producto (por ejemplo, puede funcionar bastante bien para un restaurante o una perfumería).
Email marketing. Se centra en enviar boletines a los posibles clientes con toda la información sobre nuevas promociones, descuentos y cualquier novedad que se tenga. De hecho, también es bastante factible enviar cupones de descuentos a los clientes más fieles y pequeñas promociones para aquellos posibles nuevos clientes.
Repartir cupones uno a uno. Es decir, cambaceo. Es una forma un tanto primitiva y ciertamente no tan efectiva como las anteriores, pero podría llegar a funcionar. Los cupones pueden ser impresos en blanco y negro para que no sea tan costoso y se llevaría a cabo únicamente mientras dure la promoción o el descuento.
Alianzas con otros negocios. Buscar alianzas con empresas que sean compatibles con el giro de la compañía, nunca con la competencia. Pueden imprimirse boletines o cupones de descuento que el aliado estratégico entregaría cada vez que alguien entre a su local y viceversa.
Poner en marcha un concurso. Empezar un concurso donde el (o los) premio (s) sea un producto propio. La convocatoria y las bases pueden anunciarse en las redes sociales, mediante campañas online y offline (medios tradicionales) y por email marketing: además pueden existir premios de consolación como cierta cantidad de cupones de descuento.
Contactar con bloggers y youtubers. Realmente este punto es un poco más complicado que los demás. Se trata de conseguir influencers, es decir, personas con suficiente influencia y tráfico en sus sitios web o redes sociales, para que muestren y promocionen los productos.
8. Publicarse en un directorio de descuentos. Se puede buscar en un sitio de comparación de productos dónde se publican los descuentos que podemos ofrecer. Un ejemplo de esto es la página de descuentos de softwares y comparaciones entre los diferentes programas.
Contactar a esa persona puede ser algo exhaustivo, depende del influencer si cobra o no por anunciar (en efectivo o en especie) y habría que acordar las condiciones de los descuentos con él/ella. Es complicado, pero dependiendo del público meta de la empresa y del influencer, puede ser muy redituable y beneficioso para ambas partes.
Comunicación efectiva. Permite incorporar imágenes, textos y videos. Conecta a los usuarios con el contenido empresarial y los acerca para que interactúen y conozcan los planes organizacionales y lo que la organización tiene para ofrecerles. También es posible otorgar una respuesta inmediata gracias a los mensajes automáticos, o entablar conversaciones por medio de un chat interno.
Retroalimentación sencilla e inmediata. Gracias a la interacción certera, constante y en tiempo real, los comentarios de los posibles clientes se vuelven bastante útiles y se hace posible un trato personalizado y exclusivo con la audiencia. También permite saber qué piensan los clientes y resolver dudas.
Agrega valor. Genera confianza, ya que el cliente siente más cercanía y empatía con la empresa. Además puede ser una fuente diferenciable de la competencia.
Bajo costo. Existe la posibilidad de crear blogs completamente gratuitos o, puede crearse un blog a muy bajo costo, que, la gran mayoría de las veces cobra por el servicio anualmente. En muchos casos se puede implementar la versión gratuita ya que existen blogs muy populares y efectivos que pueden funcionar como WordPress y Blogspot.
Fidelización de clientes. Se pueden atraer clientes fácilmente gracias a las estrategias de posicionamiento SEO y es posible fidelizarlos con contenido atrayente y por medio de suscripciones completamente gratuitas.
Fuente de obtención de prospectos. Por medio de un blog se puede acceder a nuevos prospectos, ya que pueden ofrecerse obsequios de valor a cambio de suscripciones, por ejemplo: guías, ebooks y pruebas gratis del producto o servicio que se ofrece.
Verificación de métricas. Las métricas de tráfico son totalmente visibles para los dueños del blog, no es complicado acceder a ellas e indican aspectos importantes de los usuarios como: localización, fuente de la visita, número de visitas diarias, entre otras; lo cual simplifica el conocimiento de los alcances de las publicaciones y su relevancia para los usuarios.
Es posible generar acciones comerciales. Por medio de estrategias y alianzas con otras empresas del mismo giro o similar, o con empresas que se dediquen a la publicidad; se trata de generar tratos donde ambas partes ganen por igual. También pueden generarse acciones comerciales con clientes suscritos y fieles a la compañía que les generen valor agregado (por ejemplo premios o descuentos).
Puede convertir a la empresa en referente. Un contenido bien pensado y creado a base de estrategias puede convertir a la compañía en un referente en su rubro y potencializar al máximo su reconocimiento, tanto en la red, como fuera de ella.
Razones para que la empresa esté en Internet
El internet ha revolucionado la manera de hacer negocios por parte de las empresas, pues aprovechan la forma de interactuar y comunicarse de los usuarios. Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el 43% de la población mundial (3.300 millones) están conectadas a internet, por otra parte, el INEGI señala que 57.4% de la población en México si utiliza internet, de ello se desprende que el 88.7% lo usa para obtener información.
Por estas razones, es muy importante que las empresas tengan presencia en internet, y para aprovechar al máximo esta parte, se deben de cumplir una serie de objetivos que permitan ofrecer servicios concretos, acercarse e interactuar con el cliente o encontrar nuevos, así como mejorar la producción y el funcionamiento general de la empresa. A continuación, se presentan algunas de las razones para llevar tu negocio al mundo digital.
Importancia de tener presencia en internet
Valorar al cliente: El consumidor es la fuente primaria de energía para la supervivencia de cualquier empresa. una página web bien diseñada y administra se convierte en un canal para dar un mejor servicio al cliente, debido a que la interactividad en internet ayuda a crear mayor afinidad y complicidad entre los usuarios visitantes, lo cual sería imposible a través de otros medios; si se hace bien, puede marcar la diferencia frente a la competencia y convertirse en un valor agregado.
Mejorar la comunicación: las empresas subsisten gracias a que han creado una entramada y compleja comunicación entre las distintas partes que conforman la organización. La automatización actual de las organizaciones con su entorno interno y externo permite llegar con mensajes precisos y adecuados en función del nivel profesional o el interés puntual de la audiencia.
Mensajes instantáneos: La inmediatez con la que se transfiere la información permite a las empresas que tienen un sitio web estar disponibles las 24 horas del día y los siete días de la semana, debido a que la interacción se puede dar en tiempo real entre los distintos departamentos, lo que es un factor clave al momento de dar una respuesta concreta al cliente, que se traduce en comentarios, pedidos o múltiples acciones para satisfacer sus necesidades y expectativas.
Clientes potenciales: cada vez los productos tienen mayor demanda, por lo cual la producción, distribución y presentación de los mismos deben de estar disponibles en el menor tiempo posible, con la finalidad de que el cliente se sienta satisfecho en su demanda.
Reducción de costos: Las empresas utilizan el internet para dar a conocer sus productos y servicios, siendo muy importante para la empresa y el consumidor, porque la automatización de marketing y distribución se traduce en ahorros muy importantes para la empresa.
Mejora de la productividad: La implementación del internet al interior de las empresas ha ayudado a mejorar diversos procedimientos relacionados con la administración de las organizaciones, la disponibilidad de los recursos humanos, y el acceso y gestión de la información desde cualquier lugar, así como en el control y la descentralización de dichos procesos.
Nuevos horizontes: Las empresas que están conectadas en internet tienen mejores posibilidades de presentar sus productos en cualquier lugar del mundo, lo que permite abrirse a nuevos mercados y clientes; Hay soluciones de e-commerce fáciles de implementar, y empresas de logística que pueden llevar tu producto a cualquier lugar del mundo. “Hay que prever la forma de satisfacer la demanda de estos clientes y canalizarla adecuadamente“, como indica Josep García, director de Ylos.com.
Nuevos negocios: La interrelación con los clientes qué se genera con el uso de la web crea nuevas oportunidades y nuevas ideas, facilitando un desarrollo más ágil y dinámico, teniendo nuevas líneas de productos en fases tempranas del desarrollo.
Facilita el marketing: Con una página web se crean mejores estrategias de marketing digital. Con un pequeño financiamiento de inversión en tecnologías de la información se abre nuevos caminos que permiten informar a miles de personas sobre los productos y servicios de la empresa, esto sería muy costoso si se hiciera a través de la prensa escrita o de comerciales de televisión.
Competitividad: La capacidad para competir es una razón fundamental e importante para estar en la internet. la competencia está en línea y si tú no lo estás, vas un paso atrás, perdiendo credibilidad, clientes y reputación.
Consejos para vender por internet
Vender por internet es más que tener un sitio web activo, se requiere una serie de herramientas y estrategias para impulsar las ventas y dar a conocer los productos o servicios, siendo necesario que el empresario tenga una visión de a dónde quiere llegar y qué quiere hacer con la página. La penetración de Internet en México creció 3% superando así los 30 millones de usuarios, en cuanto a las compras por Internet, 12% de los usuarios compra productos a través de este medio, ello según el estudio realizado por Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México. Para que tengas una venta efectiva sigue las recomendaciones que se presentan en este artículo.
Ser de los primeros
Antes de empezar a vender por internet, es necesario dimensionar la gran importancia que esto tiene en nuestras vidas, entendiendo el momento histórico que se vive. el internet es una enorme ventaja al requerir un nivel de inversión menor cuando se pretende vender por internet, que cuando se monta un negocio físico. En América Latina las ventas por internet son un fenómeno relativamente nuevo, por ello, se debe de aprovechar este factor y ser de los primeros en empezar a vender por internet, asegurando un espacio ante la competencia, ya que a medida que pase el tiempo esta será mayor.
No tener miedo a equivocarse
Muchas veces se titubea al momento de tomar decisiones, debido al temor a cometer errores, pero esto debe dejarse de lado y verlo de manera positiva, porque una de las grandes ventajas que trae internet es que hacer pruebas y equivocarse es mucho más barato hasta encontrar la fórmula correcta y ahora sí empezar a invertir cantidades más grandes. Además, muchas de las personas que más venden por internet lo lograron después de varios intentos.
De lo micro a lo macro
Uno de los errores más comunes que las personas cometen cuando incursionan en el negocio de vender por internet, es al momento de enfocarse en lo grande, pues suelen creer que en algunos días obtendrán el éxito deseado, frustrándose y pasando por alto diversas etapas previas, que, aunque son pequeñas, son vitales para el futuro del negocio. se debe de recordar que las personas exitosas empezaron vendiendo en pequeña escala, enfocándose en realizar venta por venta, para después multiplicarlo y vender en gran escala.
Conocer a los clientes
Para vender por internet se deben tomar en cuenta diversos aspectos, entre los más importantes se encuentra saber a quién le estamos hablando, ponerse en sus zapatos, saber qué es aquello que le quita el sueño y qué solución están buscando que tú podrías ofrecerles.
Atraer a los clientes
Atraer a los clientes no siempre es una tarea fácil, y menos cuando se trata de vender por internet, antes de ello, se requiere tener muy en claro cuál será la audiencia objetivo, qué necesidades tienen y las soluciones que están buscando, una vez que se tenga todo ello, es el momento perfecto de darles algo gratuito muy valioso a cambio de sus datos, de esta manera se crea una buena impresión entre los posibles clientes, siendo más fácil hacerles una oferta.
Creando una relación
La fidelización de los clientes depende de la buena relación y comunicación que la empresa tenga con este, para lograrlo se debe construir una interacción con los prospectos antes de presentarles una oferta, primero es necesario ganarse su confianza, atendiendo cada una de sus necesidades y dudas, esto les permitirá sentirse valorados y escuchados.
Una buena oferta
Las ofertas son muy importantes cuando se quiere ser exitoso al momento de vender en internet, se debe emplear una buena estrategia para atraer al cliente al artículo que se está ofertando. entre las estrategias que se pueden implementar una vez que el prospecto es el adecuado y nos tiene la confianza deseada, se encuentra la llamada “técnica de la escasez”, es decir, que haya una consecuencia si no toman acción en las próximas horas o días. Si un prospecto no te compró, recuerda seguir aportándole valor, ya que puede ser que más adelante se vuelva tu cliente.
¿Cuáles son las principales cualidades que debe tener un Director Ejecutivo?
Comprender las cualidades de un buen director ejecutivo es fundamental para trazar el rumbo y asegurar la longevidad de cualquier organización en el mercado actual. El rol de un CEO ha dejado de ser meramente jerárquico o de supervisión de oficina; hoy en día, se requiere un liderazgo visionario, capaz de inspirar a equipos multidisciplinarios y de tomar decisiones críticas bajo presión. Poseer el perfil de un director ejecutivo exitoso implica un equilibrio perfecto entre la inteligencia emocional para gestionar el talento humano y la agilidad analítica para anticipar los cambios del entorno de negocios.
Dirección inteligente: Cómo la tecnología complementa el liderazgo ejecutivo
Tener una gran visión y carisma es vital, pero las mejores decisiones de un director ejecutivo no nacen de la intuición pura, sino de la información estratégica. Un CEO moderno potencia sus habilidades de liderazgo apoyándose en herramientas digitales robustas:
Visión global de la empresa en tiempo real: Un buen director no puede liderar a ciegas ni esperar al cierre de mes para saber si la empresa es rentable. Contar con un software de gestión centralizado le permite visualizar el estado de las finanzas, ventas e inventarios desde una sola pantalla, facilitando un control absoluto de la operación.
Capacidad para delegar con control operativo: El micromanagement destruye el tiempo del ejecutivo. Las plataformas digitales permiten asignar roles, permisos y flujos de trabajo claros para el equipo; de esta forma, el director puede delegar la operación diaria con la total certeza de que el sistema audita y registra cada movimiento.
Agilidad en la planeación y mitiga de riesgos: El mercado cambia a ritmos acelerados. Un entorno tecnológico integrado proporciona reportes automatizados y analíticos que le permiten al CEO proyectar escenarios financieros futuros, identificar cuellos de botella antes de que se conviertan en crisis y pivotar la estrategia de la organización a tiempo.
Existen ciertas cualidades que representan a un buen director ejecutivo. A continuación se presentan las fundamentales para el cargo:
Ética. La ética profesional es fundamental en el mundo actual, sobre todo en los negocios. Un directivo transparente, íntegro y éticamente correcto, se convierte automáticamente en un ejemplo a seguir, tanto para los colaboradores como para los subordinados y clientes que llegan a conocerlo. Puede llegar a ser un excelente líder y, sin quererlo, refleja una buena imagen de la compañía.
Conocimientos. No únicamente universitarios, sino también empíricos. Que conozca la teoría y la práctica. Un buen directivo cuenta con los conocimientos que su puesto necesita y con la formación requerida en otros cargos. Tiene que encontrarse en constante aprendizaje.
No debe olvidarse que un director ejecutivo que se ha estancado, puede limitar el crecimiento de la compañía y de los empleados.
Empatía y flexibilidad. Es un líder nato. Se preocupa por sus subordinados en todo momento y es lo suficientemente flexible para comprenderlos sin resultar demasiado permisivo. Conoce bien los límites entre ser empático y no tener autoridad.
Capacidad para priorizar. Un director de orquesta bien podría iniciar el concierto con una u otra melodía y el resultado no sería demasiado diferente. Un director ejecutivo tiene la obligación de tomar decisiones y actuar en base a las actividades y necesidades urgentes. Debe ser capaz de centrarse en lo verdaderamente importante (aquello que genera valor) y dejar lo menos relevante para después.
Perspectiva y visión. Es capaz de liderar al equipo empresarial hacia un punto específico donde los objetivos ya han sido estipulados, aclarados y comunicados a todo el personal; en pos de llevarlos a cabo siguiendo un plan de acción establecido.
Superación de expectativas. El buen directivo siempre busca la mejora y la excelencia. Constantemente se supera a sí mismo y no se plantea expectativas tan altas que resulten imposibles, ni tan bajas que sean exageradamente fáciles.
Curiosidad. Este punto se relaciona mucho con el número 3. La curiosidad permite que el directivo se encuentre en constante mejora y en la búsqueda de conocimientos. Pretende conocer las nuevas tecnologías y busca siempre la renovación y la innovación. Posee una mente abierta que puede ser fuente de nuevas y refrescantes ideas.
Buen juicio. Sabe tomar las decisiones correctas en el momento correcto y delega responsabilidades a los mejores. Cuenta con una excelente capacidad crítica y de resolución de conflictos.
Compromiso. Un buen director ejecutivo se compromete con los empleados, con los clientes y con la compañía. Es responsable y asume riesgos.
Disposición para enseñar. Compartir e impartir conocimiento es sumamente importante para un buen líder ejecutivo. Tiene que estar dispuesto a enseñar a sus colaboradores y hacerlos crecer profesionalmente, porque a la par de ellos, la empresa también crece.
Destrezas comunicativas. Una visión clara y los objetivos bien establecidos nunca serán suficientes si el director no sabe cómo comunicarlo a los subordinados. La facilidad de palabra es clave. Cada decisión importante debe ser explicada de forma sencilla y comprensible para todos.
Saber guiar. El directivo debe ser como un mentor que va de la mano con el empleado. La correcta orientación hacia los objetivos específicos y generales, las políticas y los procedimientos deben quedar absolutamente claros. Una pregunta mal atendida puede provocar errores fatales para la empresa posteriormente.
Comunicar con el ejemplo. Es importante que el directivo también cumpla las normas establecidas y que funja como ejemplo para el personal. Ese tipo de acciones son el cimiento que construye poco a poco el respeto.
Escuchar a los empleados. La escucha activa de todo el personal en pleno puede ser la diferencia entre el fracaso o el éxito absoluto. El personal sentirá la confianza de acercarse a comentar cualquier circunstancia que le incomode si se sabe escuchado y comprendido.
Marcar objetivos claros. Los objetivos deben ser claros, concisos, mesurables y alcanzables. El director debe enfocar su trabajo y el de su equipo en lograr los objetivos.
Mano firme. Firmeza en las decisiones, en la resolución de conflictos y en la ejecución de los planes que permitan cumplir los objetivos.
Comprometer al colaborador y comprometerse. El trabajador se compromete si comparte los valores de la compañía y si esta, a su vez, se compromete con él. El rango jerárquico jamás debe ser un pretexto para no cumplir con las obligaciones que su puesto amerite.
Determinación. Para un directivo no existe espacio para la indecisión, una vez tomada una decisión importante, no debe haber marcha atrás.
Motivar e incentivar. Una palmada en el hombro, bono de productividad, una plática relajante con el empleado del mes, fines de semana de deportes con todo el personal… todo ello mantiene unido y motivado al equipo.
Implementar el cambio constante. El mundo evoluciona, la empresa debe evolucionar con él… el cambio siempre es desarrollo. Como dice la famosa frase de Winston Churchill “Mejorar es Cambiar”.
Fomentar el aprendizaje constante. Rotación de personal cada cierto tiempo para que aprendan nuevas técnicas, ascensos cuando es necesario y diplomados en diversas áreas son factores que también determinan el crecimiento de la empresa y del empleado.
Propiciar la creatividad. Para un trabajador no hay nada más duro que sentirse un mueble o un robot. Probablemente haya que comenzar a cuestionarse procedimientos inútiles cuando el empleado realice el trabajo más eficientemente sin la necesidad de utilizarlos. Facilite y permita la innovación.
Trabajo en equipo. Fomentar el trabajo en equipo es ayudar a los empleados a conocerse. La cooperación y la competitividad generan trabajadores seguros y dispuestos a evolucionar profesionalmente.
Atender necesidades individuales. Todos los seres humanos tienen necesidades individuales que necesitan ser atendidas por separado. Cuando un empleado está seguro de que sus necesidades son atendidas trabaja con gusto y deseos de conseguir los objetivos organizacionales porque se siente parte de la organización.
El empleado es el recurso más importante. La mayoría de los puntos anteriores se resumen en el hecho de que el trabajador es el recurso más importante. El directivo debe ser consciente de que la empresa necesita empleados para subsistir y del esfuerzo de ellos depende el éxito o fracaso de la compañía.
Todas las cualidades anteriores son las pautas base de un buen líder. El director que es líder debe enseñar con el ejemplo, debe saber escuchar y aprender de todos. Siempre busca el bien común y trabaja en equipo. A su vez debe de cumplir una serie de funciones de forma general para su puesto de trabajo como se muestra a continuación.
Funciones de un director ejecutivo
Ahora que entiendes que todos los perfiles son necesarios y que todos deben comprometerse con el mismo fin pasemos a revisar las funciones principales del administrador de una empresa.
La planeación
Si se trata de encontrar el mejor plan para alcanzar los objetivos, entonces necesitas en tu negocio a un administrador de empresas.
Aquí la clave es que el profesional pueda estar en un constante monitoreo de las etapas de planeación para detectar las oportunidades o las amenazas y así durante el camino ir realizando las modificaciones correspondientes.
2. La organización
Podemos decir que un administrador de una empresa es quien mueve los hilos porque se encarga de establecer las funciones y responsabilidades para alcanzar las metas establecidas.
3. Dirección
Esta función tiene relación directa con la anterior, ya que un administrador es quien finalmente toma las decisiones para así dar las órdenes e instrucciones para así hacer que todo el proceso se lleve a cabo con éxito.
4. Control
Controlar el proceso es otra de las tareas que debe ejecutar el administrador, esto con el fin de supervisar no solo las tareas como tal para alcanzar los objetivos, sino que además para observar cómo se comportan los equipos de trabajo y hacer las correcciones necesarias o evitar ciertos riesgos.
5. Evaluación constante
La última de las funciones principales es la evaluación, en la cual el administrador se encarga de observar los resultados obtenidos para corroborar el cumplimiento de las metas y objetivos.
Por lo tanto, las correcciones y el análisis no solo se hacen durante el proceso, también al finalizar, lo cual ayudará a que la próxima vez las cosas salgan aún mejor.
Con todas las funciones mencionadas ya te habrás dado cuenta que el administrador de una empresa es quien en definitiva se encargará del cumplimiento de las metas.
Habilidades que debe tener un director ejecutivo
Para que un director ejecutivo pueda cumplir con éxito con todas las funciones mencionadas anteriormente debe tener un perfil el cual no solo integre habilidades técnicas, este también debe incluir habilidades humanas y conceptuales.
Habilidades técnicas: se trata de todos los conocimientos que envuelven sus tareas administrativas de planeación, organización, dirección, control y evaluación.
Habilidades humanas: un director así como cualquier otro profesional no solo tiene que ser un especialista en su área, es clave que además tenga la capacidad de trabajar con personas, ya que de lo contrario no cumplirá con ser un buen líder. Si es un buen líder podrá dirigir y motivar a su equipo de trabajo para que estos cumplan adecuadamente con lo solicitado.
Habilidades conceptuales: este tipo de habilidades lo que buscan es que el administrador pueda entender de mejor manera los problemas que se puedan presentar en el proceso administrativo y así tener la capacidad de resolverlos y prevenirlos en el futuro.
Ahora que conoces las funciones principales que debe desarrollar un director ejecutivo puedes darte cuenta que es una persona muy importante dentro de la organización.
Implementar un proceso estructurado para evaluar el desempeño de un empleado es la herramienta más poderosa que posee una organización para transformar el potencial de su equipo en resultados de negocio medibles. Dejar las revisiones de personal a un lado o basarlas exclusivamente en la percepción subjetiva de los jefes de área genera un clima de desconfianza y estanca el crecimiento profesional interno. Para construir una cultura de alto rendimiento, es indispensable aplicar métodos de evaluación de desempeño claros y transparentes que permitan identificar el talento clave, corregir desviaciones operativas a tiempo y alinear los objetivos individuales con la visión general de la empresa.
El rol de los datos objetivos: Por qué la tecnología es el mejor aliado de Recursos Humanos
Antes de elegir qué dinámica utilizar para revisar el rendimiento de tu personal (como autoevaluaciones o revisiones 360 grados), debes asegurar el cimiento más importante: la objetividad de los datos. Apoyar tu estrategia en herramientas digitales en la nube marca la diferencia por tres razones clave:
Métricas basadas en hechos, no en opiniones: La mejor forma de evitar conflictos es evaluar con números. Un software de gestión te permite cruzar las metas asignadas contra los resultados reales (como cotizaciones emitidas, facturas cobradas o pedidos surtidos), garantizando una retroalimentación transparente e incuestionable.
Seguimiento continuo en lugar de revisiones anuales: Esperar al cierre de año para decirle a un colaborador que sus procesos son deficientes es un error que cuesta dinero. Contar con tableros de control con KPIs automatizados permite a los líderes monitorear el rendimiento en tiempo real y tener conversaciones de mejora oportunas.
Historial centralizado del capital humano: Mantener el registro de la evolución de cada empleado en hojas de cálculo sueltas o carpetas físicas dificulta la toma de decisiones sobre ascensos o capacitaciones. Centralizar la información operativa y de nómina en una sola plataforma facilita el análisis del histórico de productividad de toda la plantilla laboral.
Los siguientes cinco puntos representan métodos eficientes para evaluar adecuadamente el desempeño del personal:
Productividad. Se basa en la cantidad de trabajo y actividades que un empleado aporta en una jornada laboral y la calidad del resultado final. Pueden emplearse plantillas de productividad que son llenadas por el supervisor o jefe directo en un plazo de tiempo que haya sido previamente estimado (por ejemplo: diario, semanal o mensual).
Objetivos conseguidos. ¿El empleado cumplió con los objetivos? El rendimiento laboral puede medirse en base a una métrica de cumplimiento de objetivos estipulados con anterioridad; puede ser, por ejemplo, calificado por escrito al final de cada mes.
Formación. El empleado puede ser calificado por los conocimientos que ha adquirido en el transcurso de un lapso específico de tiempo. Contabilizar y tomar nota de las conferencias, los eventos, los congresos o las comidas profesionales a las que asistió, e incluso, pueden llevarse a cabo pequeños tests de conocimientos obtenidos y no olvidar las capacitaciones que se le han impartido.
Responsabilidad y compromiso. La responsabilidad y el compromiso pueden ser medidos por medio de listas de asistencia y retardos, ya sea por escrito, o por medio de checadores digitales que registren la hora exacta de llegada y de salida de cada uno de los empleados.
Eficiencia. La eficiencia es el resultado del cumplimiento constante de los cuatro puntos anteriores. Si el empleado es calificado satisfactoriamente en todas las anteriores, puede darse por hecho que ha maximizado su eficiencia y, por lo tanto, forma una parte muy importante del equipo de trabajo y es un recurso que debe ser conservado.
Existen indicadores que hacen más fácil y accesible la medición de una evaluación, y son las siguientes:
Gráfica de calificaciones. Escala que enumera las características anteriores de menor a mayor o viceversa y les agrega un valor dependiendo del cumplimiento del empleado. Este es el indicador más fácil y más empleado por los supervisores.
Clasificación alterna. Se clasifica a los empleados de “mejor a peor” en cuanto a las características anteriores y se anotan en listas para su posterior análisis.
Distribución forzada. Este indicador es basado en curvas y porcentajes para cada empleado a evaluar.
Verificación de campo. Una persona ajena al equipo de trabajo o un representante de departamento se encarga de solicitar información al supervisor directo para puntuar, con su colaboración, a cada empleado del equipo. El representante prepara un informe del trabajador y lo envía al supervisor para que revise que la información es verídica y posteriormente es enviado al gerente o director responsable.
Escalas conductuales. Son una serie de parámetros que reflejan únicamente la conducta del trabajador, por ejemplo, cuando se analice el método de evaluación de responsabilidad y compromiso, y que suelen llevarse a cabo por medio de preguntas hacia el empleado o por observación directa del supervisor.
Incidente crítico. Cuando el supervisor carga consigo una bitácora y solo observa los incidentes y las conductas laborales (negativas o positivas) del empleado, para, después de aproximadamente seis meses, reunirse con él y discutir su desempeño en base a las anotaciones anteriores.
Aprender cómo evaluar la productividad de una empresa de manera objetiva es el único camino para garantizar su competitividad y supervivencia en el mercado actual. En el día a día corporativo, es muy fácil caer en la trampa de confundir el activismo o las jornadas laborales interminables con la verdadera eficiencia operativa. Si una organización no cuenta con métricas e indicadores claros para auditar el rendimiento de sus recursos humanos y materiales, estará operando a ciegas. Diseñar una estrategia basada en cimientos sólidos te permitirá identificar los cuellos de botella que frenan tu crecimiento y maximizar tus márgenes de ganancia.
Por qué los métodos tradicionales fallan al medir la eficiencia operativa
Muchos empresarios intentan evaluar el rendimiento de su negocio basándose en la percepción visual o en reportes manuales que el propio personal entrega al final del mes. Este enfoque empírico resulta obsoleto y peligroso debido a tres factores críticos:
Subjetividad y falta de datos duros: Medir el rendimiento por “corazonadas” o por quién se queda más tarde en la oficina genera injusticias y desmotivación. La productividad real se mide cruzando las horas invertidas contra los resultados tangibles (ventas cerradas, productos fabricados o facturas procesadas), algo que solo se logra con datos centralizados.
Información fragmentada y en silos: Si el departamento de ventas tiene sus propias métricas en hojas de cálculo aisladas y el almacén maneja el stock de forma independiente, es imposible obtener una visión global de la eficiencia de la cadena. Integrar todas las áreas en una sola plataforma en la nube es vital para analizar el flujo de trabajo completo.
Imposibilidad de tomar medidas preventivas: Esperar a que termine el trimestre para descubrir que una línea de producción fue ineficiente o que un equipo comercial no llegó a sus metas es actuar demasiado tarde. Las empresas modernas necesitan tableros de control con KPIs automatizados en tiempo real para corregir desvíos sobre la marcha.
A continuación se enumeran 5 puntos importantes para ser más productivo:
Proponer objetivos. ¿Hacia dónde hay que dirigirse? Es la pregunta clave a la hora de plantearse objetivos. Este punto es el primer pilar, puesto que representa el propósito fundamental que se pretende. Si el objetivo se plantea por escrito y se tiene siempre en la mente es más probable que su cumplimiento se logre.
Establecer estrategias y planes de acción. Una vez que el objetivo es claro, es necesario establecer un plan de acción que deberá seguirse al pie de la letra. La productividad está basada en la obtención de resultados concretos en el tiempo y la forma determinados, por ello, una serie de pasos a seguir hará más fácil la tarea y evitará el desperdicio de tiempo.
Administración del tiempo. Se deben organizar las tareas y los recursos en función del tiempo con el que se cuenta. El tiempo es un recurso que no debe ser desperdiciado, el mal uso de este es la fuente principal de improductividad personal y laboral. Cabe destacar que también deben agendarse y especificarse por escrito los plazos requeridos para cada tarea, con la certeza de contar con lo necesario para poder cumplirlos sin demoras ni postergaciones.
Constancia. Se debe ser perseverante en el objetivo, tenerlo siempre en mente. El trabajo constante y la persistencia en las estrategias de acción y tiempo permitirán que se logren los niveles de productividad deseados y que existan, incluso, periodos de descanso y relajación que no interfieran con las actividades y los objetivos.
Cuidar los detalles. Este es el último pilar, pero no por ello menos importante. Cuidar los detalles de cada actividad desde un principio, además de evitar acciones innecesarias, permite ahorrar tiempo en mejoras posteriores. Si bien muchas veces errar es permisible, se debe evitar en la medida de lo posible. Es preferible revisar dos o tres veces que cada detalle se encuentre adecuado a los requerimientos desde un inicio para no desgastar tiempo y esfuerzo después.
¿Qué no hacer?
Como datos importantes, se mencionan tres errores a evitar en el proceso eficaz de la productividad:
Procrastrinar. Esto es, básicamente, perder el tiempo en actividades que no aportan ningún valor. Un ejemplo muy común de procrastinación actual son las redes sociales.
Desánimo. El desánimo puede llevar a la desatención, al estrés y a la pérdida de tiempo. Es muy común que las actividades diarias fomenten este tipo de sentimientos y, de hecho, es normal, pero no se debe permitir que forme parte del día a día.
Dejar de apegarse al plan establecido. Este punto es el más importante porque influye directamente en los dos anteriores. Procrastinar y desanimarse por no cumplir los objetivos pueden ser resultado de no haber seguido paso a paso el plan que se había designado. Por eso, el objetivo debe ser alcanzable y bien estructurado, evitando lugar a errores y a conformismo a la hora de ponerlo de acción.
¿Cómo puede establecerse el pago de comisiones a los empleados?
Evaluar e implementar las mejores técnicas de pago de comisiones es el paso definitivo para construir un equipo de ventas de alto rendimiento y alineado con los objetivos financieros de tu empresa. Un incentivo mal estructurado puede provocar dos escenarios catastróficos: desmotivar por completo a tu fuerza comercial debido a metas inalcanzables, o devorar tus márgenes de ganancia por pagar sobre el volumen de ventas y no sobre la utilidad real. Para acelerar tus ingresos de forma sostenible, necesitas un modelo equilibrado que recompense el esfuerzo de tus ejecutivos y, al mismo tiempo, blinde el flujo de caja y la rentabilidad de la organización.
El reto operativo: Por qué el cálculo manual de comisiones frena a tu equipo comercial
Diseñar el esquema ideal es solo la mitad del trabajo; el verdadero dolor de cabeza para la administración comienza al momento de calcular los pagos de cada mes. Depender de procesos manuales y hojas de cálculo aisladas genera fricciones graves en la operación:
Retrasos en los pagos y desmotivación: Los vendedores quieren ver el fruto de su trabajo a tiempo. Si tu equipo administrativo pasa días cruzando reportes de facturas, notas de crédito y devoluciones para saber cuánto le corresponde a cada ejecutivo, el pago se retrasa, rompiendo el ciclo de motivación del personal.
Falta de transparencia y desconfianza: Cuando los criterios de asignación no son claros o se calculan en archivos privados, suelen surgir disputas entre los vendedores y la empresa sobre si una comisión fue bien abonada. La transparencia absoluta es vital para mantener un clima laboral sano.
Errores por falta de integración financiera: El mayor peligro de calcular comisiones a mano es pagar por una venta que el cliente aún no ha liquidado. Vincular tus módulos de facturación, cuentas por cobrar y nómina en un sistema centralizado en la nube garantiza que las comisiones se calculen en tiempo real y únicamente sobre ingresos reales y efectivos.
Como se verá a continuación, existen ciertas técnicas o esquemas de pagos por comisión que son utilizadas por las empresas actualmente:
1. Monto fijo. Se ofrece un monto fijo constante, sobre productos. Es decir, el monto fijo de la comisión sería de $250.00 por cada producto vendido independientemente del costo del producto o servicio vendido, ya sea de $2,000.00 o de $10,000.00.2.
2. Tasa fija. El empleador ofrece un porcentaje fijo sin importar el monto total de las ventas realizadas por el vendedor. Es decir, el vendedor recibe (por ejemplo) 5% del monto, así sea una venta de $50,000 como una de $500,000. Es la técnica más sencilla y más común de utilizar por la facilidad de contabilización y porque el vendedor siempre está seguro, si no del monto, sí del porcentaje; eso puede causar cierta motivación a que continúe vendiendo en cantidades y montos mayores.
3. Tasa variable por objetivo de ventas. El porcentaje que se ofrece depende del porcentaje de venta objetivo mensual. Por ejemplo: si el vendedor consigue el objetivo en su totalidad (es decir, 100% del objetivo), recibe una comisión de 10%; si consigue el 50%del objetivo pactado, recibe el 5%. Este esquema de comisión es compleja y puede variar mes con mes dependiendo de los objetivos de venta pactados en reuniones con los vendedores.
4. Tasa variable por escala. Funciona de manera similar al anterior. La diferencia radica en que los porcentajes de comisión aumentan dependiendo de diferentes objetivos, ya no es sólo un único objetivo, sino varios que permiten que la comisión crezca. Como ejemplo: pueden ser dos objetivos de venta mensuales; uno de $75,000.00 con comisión del 2% y otro de $150,000.00 con comisión del 5%.
5. Honorarios mixtos. El vendedor recibe un salario fijo mensual más la técnica de comisión que se haya destinado. Por ejemplo: $3,000.00 de salario fijo mensual más la técnica de comisión por monto fijo.
Para aquellos empleados que reciben un salario fijo por sus labores como: obreros, administrativos, ejecutivos de alto rango o cualquier otro puesto asalariado, también existe la posibilidad de otorgar comisiones, mejor llamados “bonos”, en adición a su sueldo regular mensual y pueden ser por:
Desempeño.
Puntualidad
Asistencia
Productividad
Los bonos son bien conocidos y se emplean en muchas empresas como motivación para el trabajador.
¿Cómo ayudan los reportes a la toma de decisiones en una empresa?
Perfeccionar el proceso de toma de decisiones en una empresa es el factor más determinante para garantizar su crecimiento exponencial o dictar su estancamiento definitivo. En el dinámico entorno de los negocios actuales, los líderes ya no pueden permitirse el lujo de guiar sus organizaciones basándose en la intuición, la experiencia empírica o en estimaciones superficiales. Para navegar con éxito frente a la competencia, mitigar riesgos financieros y aprovechar las oportunidades de expansión en el momento exacto, es matemáticamente indispensable contar con reportes analíticos precisos que transformen el caos de los datos cotidianos en información de alto valor estratégico.
Por qué los reportes manuales en hojas de cálculo están frenando tu crecimiento
Muchos empresarios confunden “dirigir con datos” con acumular decenas de hojas de Excel actualizadas de forma manual por diferentes departamentos. Este enfoque tradicional genera tres barreras críticas que sabotean la agilidad de tu empresa:
Información desfasada y tardía: Si para conocer la rentabilidad de tu negocio o el estado real de tus inventarios debes esperar a que tu equipo contable capture, limpie y unifique las plantillas al cierre de mes, estás tomando decisiones viendo el pasado. Los mercados modernos exigen visibilidad operativa en tiempo real.
Margen de error humano elevado: La manipulación manual de datos financieros o de ventas siempre conlleva el riesgo de fórmulas rotas, capturas dobles o pérdidas de archivos. Basar tus estrategias de inversión o recortes de costos en reportes con errores estructurales puede costar miles de dólares a la organización.
Falta de una versión única de la verdad: Cuando el área de ventas maneja unos números, almacén otros y contabilidad unos completamente distintos, la toma de decisiones se paraliza en juntas interminables para averiguar qué dato es el correcto. La clave está en centralizar toda la operación en una plataforma en la nube que unifique los indicadores en una sola pantalla.
Cualquier tipo de reporte requiere de análisis exhaustivos para su preparación, elaboración y revisión, porque de la veracidad de dicho documento dependen varios procesos relevantes para la toma precisa de decisiones. Por ejemplo:
1. Precisión en el área de finanzas. La información que aportan los reportes financieros, puesto que su veracidad debe ser confirmada, son una fuente confiable de datos financieros que facilitan a los altos mandos la administración de presupuestos, el análisis de cifras, la previsión de costos, la rentabilidad del negocio, la localización y centralización de errores para su consecuente reajuste.
Como ejemplo: estados de resultados y los balances generales. Por lo tanto, las decisiones se basan en cifras concretas bien identificadas y fáciles de interpretar.
2. Impacto publicitario. Gracias a las métricas de efectividad de las campañas publicitarias, los altos mandos son capaces de tomar decisiones y acciones específicas sobre el impacto general (online y offline) de la publicidad actual; qué ha salido bien, qué ha salido mal, las razones probables de dichos efectos y tomar acciones oportunas inmediatas para corregir los errores o continuar las mejoras.
Además, proporciona datos claros sobre el medio publicitario más efectivo para el cliente potencial de la compañía, así pueden evitarse gastos innecesarios en medios que no aportan valor.
3. Estadísticas de calidad. Por lo regular son gráficas que representan las encuestas (nuevamente online u offline) de calidad realizadas a los clientes. Miden el nivel de satisfacción del consumidor, sus preferencias actuales y sus necesidades futuras. Pueden ser muy efectivos para el lanzamiento de nuevos productos.
4. Productividad y rendimiento del empleado. Son informes que determinan la cantidad de empleados de la organización, el costo de mantener en la compañía al empleado y, a grandes rasgos, lo que aporta a la compañía a nivel de producción.
5. Métricas de mercado. A una empresa no le es suficiente conocer el impacto de sus productos o servicios a nivel interno, es necesario conocer cómo se desenvuelve en el entorno competitivo. Estas métricas pueden ser claves para saber si la empresa realmente compite uno a uno con otro compañía, cuál es su rango, quiénes son sus competidores más cercanos y pueden ser muy efectivos para el posterior análisis de esa competencia, su posible comportamiento y en base a eso, tomar decisiones de previsión para adelantarlos.
¿Cuál es la forma de tomar mejores decisiones?
La toma de decisiones es el proceso más importante de la compañía porque de ahí se desprenden todas las acciones de venta, compra, producción, administración, financiera, de marketing y todas las áreas requeridas para que la empresa funcione adecuadamente y se mantenga a lo largo del tiempo.
Tomar mejores decisiones conduce al éxito y abre los caminos de la expansión y el crecimiento. A continuación se presentan seis puntos a tener cuenta para que la toma de decisiones sea mejor y más eficiente:
Reducir el número de opciones. Es un hecho, cuantas más opciones existen, más se complica la toma de decisiones. Algunas veces se cuenta con demasiadas alternativas, varias de ellas poco relevantes. Es importante y necesario identificar las que no sean útiles y dejar únicamente aquellas opciones absolutamente relevantes para el logro del propósito u objetivo final.
Evitar escuchar demasiadas opiniones externas. Hasta cierto punto es bueno escuchar opiniones ajenas. Sin embargo, debe aprenderse a escuchar solo las que son justas, es decir, no demasiadas que nublen la mente de quien deba tomar la decisión, al punto de no escucharse a él mismo. Si bastante gente opina, hay que aprender a ignorar aquellas voces que no traen consigo beneficio alguno.
Analizar ventajas y desventajas de cada opción. Una buena idea puede ser escribir las opciones seleccionadas y detallar las ventajas y desventajas que tiene cada una de las opciones. Siempre es más fácil observar y considerar alternativas, si estas se encuentran por escrito.
Identificar el propósito real de la decisión. Una decisión tomada a ciegas, nunca será buena. Lo esencial es conocer el objetivo real detrás de cada decisión, el propósito fundamental a conseguir una vez tomada dicha resolución final.
Ser flexible. Mente abierta siempre. Si alguna alternativa funcionó anteriormente, nada asegura que podría volver a funcionar. Las resoluciones pasadas son pasadas y no deberían influir en la toma de decisiones del presente, a menos que pueda rescatarse algún aprendizaje o algún método muy puntual, pero es necesario saber discernir cuando hay que cambiar de estrategias.
Ser flexible también indica prepararse para asumir riesgos, los riesgos que tomar cualquier decisión implica todo el tiempo.
Siempre tomar responsabilidad de cada decisión y acción ya tomada. Una vez que se han seguido los puntos anteriores, lo único que resta es aceptar el riesgo y asumir la responsabilidad. Si todo lo antes mencionado se realiza adecuadamente, difícilmente la decisión resultará errada, sin embargo, comprometerse con el resultado sea cual sea, es primordial y un paso que todo líder debe afrontar.
¿Cómo ofrecer muestras gratis como método efectivo?
Implementar una estrategia de muestras gratis es una de las tácticas de conversión más aceleradas y efectivas para romper la barrera de desconfianza del consumidor final. El poder de lo gratuito activa de inmediato el principio psicológico de reciprocidad en la mente del comprador, permitiéndole comprobar la calidad de tu oferta antes de sacar la billetera. Sin embargo, regalar parte de tu inventario o de tus horas de servicio sin una planeación financiera rigurosa puede convertirse en un pozo sin fondo de pérdidas para tu empresa. Para que esta inversión mueva realmente la aguja de tus ingresos, es indispensable controlar los costos de distribución y tener una ruta clara para transformar a esos usuarios temporales en clientes leales de pago.
Cómo medir el retorno de inversión (ROI) al regalar muestras en tu negocio
Una promoción solo es exitosa si genera ganancias al final de la campaña. Antes de comenzar a repartir demostraciones o accesos gratuitos en tu empresa, es fundamental blindar la operación utilizando la tecnología a tu favor:
Control estricto de inventario promocional: Las unidades destinadas a obsequios o demostraciones no deben “desaparecer” del almacén sin registro. Utilizar un software ERP centralizado te permite catalogar estos artículos bajo un rubro específico de marketing o costo de adquisición, evitando mermas inexplicables y manteniendo la transparencia en tu stock real.
Seguimiento y conversión de leads vía CRM: Regalar una muestra y no volver a contactar al prospecto es tirar el dinero. Al capturar los datos de la persona que recibe el beneficio dentro de un sistema CRM, tu equipo comercial puede programar recordatorios automáticos para llamarle unos días después, recolectar su opinión y presentarle la oferta de compra definitiva.
Análisis financiero de las campañas: Para saber si tu dinámica funcionó, debes cruzar el costo de las muestras repartidas con el volumen de ventas cerradas gracias a esa acción específica. Apoyarte en reportes automatizados te dará la certeza matemática de si el costo de adquisición de tus nuevos clientes se mantiene dentro de los márgenes saludables para la rentabilidad de la empresa.
Es un hecho que este método genera gastos, pero más que llamarle gasto es una inversión que retribuirá en el corto plazo. A continuación se mencionan ciertos métodos que no representan gran inversión y son muy efectivos:
1. Ofrecer artículos virtuales gratis. Por ejemplo: un libro digital o ebook completo a cambio de una suscripción gratuita. Este tipo de productos permiten que la empresa tenga su primer contacto con el cliente potencial, el cliente conozca a la empresa y siempre existe la opción para ofrecer posteriormente artículos interesantes para el prospecto, ahora sí con valor en el mercado.
2. Publicidad. Existen muchas empresas que cobran a los anunciantes la publicidad en sus establecimientos o en sitios web. Un ejemplo muy claro de esto es YouTube. Aunque también existe esta posibilidad para revistas (digitales e impresas), blogueros, tiendas online o páginas de facebook. La única restricción es que cualquier plataforma o tienda que se utilice para este efecto debe contar con tráfico bastante alto con la finalidad de que reditúe para ambos (anunciante y comerciante).
2. Subscripciones. Si bien este método no siempre resulta gratuito, da la opción de que la suscripción pueda pagarse en plazos semanales, quincenales o mensuales (que es lo más común) y sin ninguna restricción de uso. Un ejemplo sería Netflix. Por supuesto que, como se menciona en el primer punto, la suscripción también puede ofrecer un artículo completamente gratuito a cambio.
3. Productos o servicios complementarios. En este caso se ofrece un artículo o servicio gratuito que funcione como aditivo al artículo adquirido. Si se venden consolas de videojuegos, puede ofrecerse gratuitamente un control extra o un juego; si es un servicio de reparación de coches, puede ofrecerse el lavado y encerado gratuito.
4. Alianzas estratégicas. Creación de alianzas que permitan que ambas empresas ofrezcan los productos o servicios a cambio muestras gratis de la compañía en alianza. Tal vez una agencia de viajes se asocia con un hotel que les proporcione a los turistas una noche de muestra gratuita.
5. Muestras gratuitas en supermercados. Este es modelo más personal y más común. Un demostrador (a) es contratado para entregar muestras del producto gratuito a todos los consumidores del supermercado. La desventaja es que podría únicamente funcionar con alimentos y es altamente probable que si al consumidor le gusta el producto, busque uno similar más económico. Lo cierto es que, gran porcentaje de las personas que prueban el producto, terminan comprándolo.
Todos los puntos anteriores resultan una manera excelente de generar engagement o fidelidad de los clientes hacia la empresa, ya que, primero se les ofrece una pequeña muestra de lo que la compañía puede hacer por ellos para que tomen la decisión de comprar y por qué no, convertirse en fieles consumidores de la marca.
Dominar estrategias de trato al cliente basadas en la asertividad y la firmeza es una competencia indispensable para proteger la rentabilidad y la dignidad operativa de cualquier empresa. Si bien la satisfacción del consumidor es una prioridad absoluta, esto no significa que el negocio deba ceder ante exigencias irracionales, malos tratos o solicitudes fuera de contrato que alteren los costos. Aprender cómo tratar a los clientes con una postura firme pero impecablemente educada permite resolver conflictos con rapidez, establecer límites comerciales claros y consolidar relaciones profesionales a largo plazo basadas en el respeto mutuo.
Por qué los acuerdos claros y la tecnología son tus mejores aliados ante clientes difíciles
Mantener la firmeza frente a un cliente no es una cuestión de temperamento o de ver quién alza más la voz; se trata de tener el respaldo de la información. La asertividad se vuelve inquebrantable cuando tu operación se apoya en procesos transparentes y digitales:
Evidencia en el historial de interacciones: Muchas discusiones surgen porque el cliente asegura que se le prometió algo que no estaba en el plan inicial. Al gestionar tus cuentas a través de un software CRM centralizado, tu equipo puede consultar las notas de llamadas, correos electrónicos y cotizaciones previas al instante, aclarando cualquier malentendido con datos objetivos.
Políticas de servicio y contratos al alcance de todos: La firmeza es más fácil de ejercer cuando está institucionalizada. Guardar y vincular las condiciones de compra, garantías y alcances del proyecto dentro del sistema de gestión de la empresa permite que cualquier ejecutivo pueda responder de manera uniforme, evitando que el cliente intente presionar a diferentes miembros del equipo para obtener ventajas injustas.
Estandarización de las respuestas operativas: Cuando los procesos de cotización, facturación y entrega están automatizados en la nube, hay menos espacio para el error humano y la improvisación. Ante un reclamo injustificado, el sistema proporciona la trazabilidad completa del pedido, permitiendo a la empresa demostrar su cumplimiento de forma profesional y transparente.
Estas estrategias son un buen recurso inicial para comprender cómo tratar al cliente con firmeza y sin ahuyentarlo.
1. Tener presentes los límites. Únicamente el personal que se encuentre atendiendo al cliente conoce y establece los límites de trato, forma de trabajo y resultados. El cliente no debe imponerse ante el personal en ningún momento. No debe permitirse que sea el cliente quien establezca los plazos de entrega o ningún tipo de ajuste del negocio en ningún momento. En ese caso, lo mejor es explicarle amablemente las políticas de la compañía que sean necesarias y si se rehúsa, lo mejor será dejarlo ir. Nunca desautorizar al personal delante de este tipo de clientes.
2. Ser claros. Cuando ya se conocen los límites, es necesario darlos a conocer al cliente de forma comprensible y firme, que no quede lugar a ninguna duda. Así se evitarán lo más posible, futuras dudas y objeciones.
3. Tono de voz audible. No se debe confundir este punto; audible no significa gritar. El tono de voz es súper importante en una conversación. Tiene que ser suficientemente fuerte para ser escuchado, pero que no se sienta agresivo ni cortante. El nivel de decibeles también puede lograr que el receptor del mensaje (en este caso el cliente) no se distraiga porque no entiende, no escucha o el emisor es demasiado pasivo y lento al hablar.
4. Conversaciones audaces. Sostener conversaciones en las que el personal no tema expresar lo que observa, lo que piensa o la naturaleza de la propuesta comercial al cliente. En este tipo de conversaciones deben especificarse o recordarse los límites del primer punto, pueden aclararse dudas, hacer revisiones extras al contrato o resolver objeciones.
5. Saber decir NO. Existen situaciones en las que el cliente plantea ciertas objeciones o busca ciertos productos o servicios que, ya sea por políticas empresariales o porque no se cuenta con el recurso, resultan imposibles de satisfacer. Es ahí donde el personal tiene que saber explicar cordialmente las razones por las que no puede llevarse a cabo y entender que decir NO, a veces es la mejor solución.
6. Saber negociar. Si no es posible otorgarle al cliente lo que solicita, lo mejor que puede hacerse es ofrecerle algo que le pueda ser de utilidad. El cliente no se va con las manos vacías y la empresa queda bien a la vista del consumidor porque siente que se preocupa genuinamente por sus necesidades. Es muy importante saber negociar.
7. El foco principal es el cliente. Finalmente, no hay que olvidar que el cliente es, en definitiva, un elemento muy importante. Después de llevar a cabo los puntos anteriores, debe proporcionarse un seguimiento amistoso, superar constantemente sus expectativas, procurar un servicio de calidad y continuar siendo firme, directo y amable.
Saber cómo seleccionar un proveedor eficiente es uno de los pilares estratégicos más críticos para garantizar la continuidad, la calidad y la rentabilidad de cualquier negocio. La cadena de suministro de tu empresa es tan fuerte como el más débil de tus aliados comerciales; por ello, elegir suministradores basándote únicamente en el precio más bajo es una apuesta de alto riesgo que suele derivar en retrasos de entrega, problemas de calidad y pérdidas financieras. Para construir una operación sólida, es indispensable evaluar a tus socios logísticos bajo criterios integrales que aseguren un cumplimiento impecable y una sincronía total con tus objetivos.
El rol de la tecnología en la evaluación y gestión de tus proveedores
Establecer acuerdos con un proveedor eficiente es solo el primer paso; el verdadero reto radica en monitorear su cumplimiento de manera constante. Apoyarte en herramientas digitales de gestión administrativa transforma la relación con tus aliados de las siguientes maneras:
Historial de cumplimiento y entregas automático: Olvídate de los reportes manuales. Un sistema centralizado en la nube te permite registrar con precisión matemática las fechas de entrada de mercancía, detectando al instante qué proveedores entregan a tiempo y quiénes presentan retrasos recurrentes que afectan tu stock.
Transparencia en cuentas por pagar y facturación: Mantener una relación sana con tus proveedores requiere cumplir con los compromisos de pago. Automatizar la gestión de tus facturas electrónicas y el flujo de caja te permite aprovechar descuentos por pronto pago y evitar la suspensión de créditos comerciales.
Optimización de compras por volumen: Al tener una visibilidad clara de tus niveles de inventario en tiempo real a través de un software ERP, puedes planificar tus órdenes de compra con anticipación. Esto te da un mayor poder de negociación frente a tus proveedores para conseguir mejores costos, plazos de pago y condiciones de entrega.
A continuación se presentan 8 aspectos muy importantes a considerar para las empresas que buscan alianzas a largo plazo con proveedores eficientes:
Experiencia. Se debe buscar que el proveedor cuente con la experiencia que la compañía necesita. Esto no puede ni debe ser un punto tomado a la ligera. La experiencia indica que conocen el negocio, que conocen el mercado y que saben lo que hacen.
Confianza. La experiencia genera confianza. Estas dos palabras son de hecho, en los negocios, prácticamente sinónimos. La empresa que contrate a un proveedor necesita saber que su cliente externo y los productos y servicios que este ofrece son de calidad garantizada.
Calidad. Este es otro de los principales criterios a tener presentes, debido a que de nada sirve tener un proveedor con bajos precios, si la calidad de sus servicios es mala, por ello se deben procurar proveedores que ofrezcan insumos, productos o servicios de muy buena calidad, siempre tomando en cuenta los materiales o componentes del producto, sus características, sus atributos, su durabilidad, etc.
Ubicación. Es un punto que pareciera no ser trascendental, pero realmente lo es. Si un proveedor es excelente, genera confianza, tiene experiencia y su calidad es indiscutible pero se ubica en otro estado, ciudad o país, o simplemente en un punto muy lejano de la ciudad representa un gasto extra de envío, el cual obviamente se suma al costo de producir el bien y por consecuencia sube el precio del bien terminado.
Garantía. Este concepto se ha mencionado en párrafos anteriores pero posiblemente es más importante. Probablemente la garantía de un buen proveedor se gane si este cuenta con todos los puntos antes comentados, de todas formas se debe estar pendiente de que la garantía se avale mediante papeles que la constaten.
Certificaciones. Las certificaciones son normas estrictas de calidad y seguridad. Contar con ellas es una ventaja competitiva para el proveedor y para la empresa que lo contrata. Las certificaciones son también una garantía de protección de la marca, puesto que demuestran un nivel de compromiso y excelencia que otros proveedores no pueden demostrar. Es importante porque una certificación significa que un organismo autorizado para ese efecto, ha constatado que cierta empresa pública, privada o independiente está verificada y evaluada de conformidad a las normas de calidad y seguridad mencionadas al principio de este párrafo. Es fácil saber si cuenta con certificaciones; preguntándole directamente, entrando a la página web del distribuidor en cuestión o visitando las instalaciones de la empresa, por lo regular ese tipo de documentos se exhiben al público para que consten a los clientes.
Legalidad. No menos relevante es la legalidad. Si el proveedor no está legalmente constituido puede llegar a invalidar algunos de los puntos anteriores puesto que no genera confianza una empresa que no se ha decidido a registrarse y formalizarse como es debido.
Prestigio. La información de los distribuidores se encuentra en la publicidad boca a boca, la cual es actualmente la mayor y más confiable fuente de publicidad en el mundo de los negocios. Se debe hablar con empresas con giros similares y preguntar directamente por sus proveedores. Investigar en las páginas web de cada proveedor puede decir mucho de la profesionalidad de la empresa.Existen páginas web dedicadas a recomendar a los proveedores que les han apoyado anteriormente, pero esto a veces depende del giro que se maneje. Preguntar en foros, solicitar referencias e incluso comentarlo con el mismo personal de la propia empresa donde se trabaja puede brindar información valiosa que puede ser corroborada realizando la investigación en páginas web.
Cuestiones financieras. Este es un factor de gran relevancia a mediano y largo plazo al momento de evaluar al proveedor, pues además de procurar precios razonables, que sean acordes a la calidad del producto o servicio que ofrecen, hay que revisar las posibilidades de pago y comparar los requisitos de cobranza del proveedor con nuestro propio ciclo de ventas, además debemos tener en cuenta los gastos que podrían adicionarse a éste, tales como los gastos de transporte, seguros, embalaje, etc.
Importancia del insumo
La importancia del insumo determinará qué requisitos deberá tener el proveedor, en esto caso, nos permitirá decidir si queremos que sea un aliado estratégico, o simplemente un vendedor que entregue en tiempo y forma.
Analizar perfil del proveedor
Para ello, es necesario hacerse una serie de cuestionamientos e investigaciones que definan si es el proveedor adecuado, entre las preguntas que podemos hacernos, están si este ¿Es reconocido en su actividad?, ¿Cuál es su trayectoria?, ¿Cuál es su capacidad de respuesta?, entre otras. Esto incluye considerar su ubicación geográfica, su tamaño, su experiencia en el rubro, su reconocimiento y su cumplimiento con estándares de calidad.
Referencias y clientes
Siempre conviene investigar a los clientes actuales o previos de nuestro candidato a proveedor y buscar referencias específicas. Para esto, se puede realizar búsquedas en internet, hacer llamadas o enviar correos electrónicos para pedir opiniones a conocidos, asesores o colegas, e incluso, conocerla en acción.
Tecnología, infraestructura y logística
Se trata de recolectar una serie de datos para saber los efectos que traerá a los costos, la gestión y la calidad final de los productos o servicios a distribuir. Estos datos se pueden obtener a través de las siguientes preguntas: ¿El proveedor opera a pedido desde su oficina móvil o cuenta con un local dedicado, personal y máquinas en exposición para pruebas y demostraciones? Y si ¿Cuenta vehículos propios, tiene un acuerdo con un transportista o entrega la mercadería en su fábrica y deja todo el flete en nuestras manos?
Filosofía y forma de trabajo
Es necesario analizar aspectos como la orientación al cliente, la importancia de la calidad, el cumplimiento de plazos, la flexibilidad ante nuevos requerimientos o el grado de informalidad.
Postventa
El servicio posterior a la venta cuenta mucho sobre la seriedad del proveedor, como son los rubros tecnológicos, las garantías extendidas, el servicio técnico y la atención de consultas las 24 horas son factores de extrema importancia y en general ameritan un gasto extra, por lo que se deben evaluar las garantías que nos pueda brindar y cuál es el periodo de éstas.
Una cosa importante: empresa que no esté en internet no existe, por lo tanto, por más que se recomiende un proveedor es supremamente importante que se encuentre vigente en internet.